17/02/2012

SOBRE INTELECTUALES Y DEBATE POLÍTICO

Los intelectuales en la Argentina. Entrevista a Atilio Boron

Por Mariela Flores Torres


 Lo que sigue es la reproducción completa de la entrevista realizada al Dr. Atilio Boron desde y para la Revista Ficciones de Madryn en donde brevemente saldrá una versión reducida de la entrevista total.
Ficciones de Madryn es una publicación quincenal impresa de distribución gratuita. Por sus páginas pasan el arte, la cultura y la sociedad de Puerto Madryn y más allá. 
Contacto ​www.ficciones.tk


Soy sartreana y saidiana, ninguna novedad: “Un intelectual, para mí, es esto: alguien fiel a un conjunto político y social, pero que no deja de cuestionarlo”. Jean Paul Sastre nos decía esto en los años cuarenta del siglo XX sin la menor complejidad, hermetismo o cripticidad en el lenguaje. Llano y simple. Algo que se extraña de los llamados intelectuales. Y algo que se necesita: simplicidad, que no es lo mismo que simpleza.

¿Qué es el intelectual? Tendemos a asociar la noción de intelectual al tipo de sujeto que está vinculado a los libros, a la educación o al estudio, incluyendo en este amplio abanico a periodistas, funcionarios, docentes, abogados, filósofos, estudiantes, escritores, asesores, psicólogos y un largo etcétera. Esto no debería ser tan automático. No por lo menos desde que el pensador italiano Antonio Gramsci, en las décadas del 20 y del 30 del siglo XX, nos hizo saber su posicionamiento respecto de esa pregunta. Y nos dio algo de claridad. Desde entonces, habemos quienes con él creemos que intelectual es todo aquel que produce un conocimiento que tiene que ver con la sociedad y sus condiciones de existencia, aquellos que aportamos a la materialidad de la misma desde diferentes lugares, es decir, todos aquellos que la sostenemos, con grados de conciencia e intencionalidad, o no. Entiéndase: todos somos intelectuales. Todos tenemos y difundimos un tipo de saber social.

Pero, dice Gramsci, existe otro tipo de intelectuales: algunos legitiman a la sociedad existente y otros hacen lo posible por pensar, hacer y aportar a la construcción de una nueva sociedad distinta a la actual. Unos y otros son intelectuales orgánicos, así llamados por su estrecha vinculación con las clases fundamentales de la sociedad burguesa: algunos para mantenerla, otros, los contrahegemónicos, para superarla apoyándose en el dinamismo de las clases y capas subalternas.

El intelectual de Gramsci, como decíamos antes, es mucho más que sólo aquel que está asociado a una actividad vinculada al intelecto. Y es intelectual orgánico todo el que participa de la reproducción del sistema, con consciencia o no de estar haciéndolo. Así, la cosa es bien compleja, porque precisamente el poder, la dominación y la hegemonía del capitalismo son complejos.

Son intelectuales contrahegemónicos aquellos quienes intentan poner en evidencia ese funcionamiento del poder y tratan de estar al servicio de un modelo diferente, hacen lo posible, en estas condiciones, para tratar de desarrollarlo. Son también intelectuales orgánicos, pero orgánicos de otros sectores llamados subalternos. Son los intelectuales orgánicos de los sectores subalternos. Y los sectores subalternos son esos sectores de la sociedad que no han logrado cristalizar su proyecto político en un lugar de poder significativo desde cual llevar adelante la realización de su modelo de sociedad. Esa sociedad distinta a la que aspiramos. Dadas las asimétricas condiciones en las que intentar llevar adelante este modo de sociedad más justa, queda a estos intelectuales contrahegemónicos plantear claramente la verdad al poder vigente y hacerlo de una manera llana, responsable y realmente crítica.

Atilio Boron (www.atilioboron.com.ar)
Habiendo establecido ya que para nosotros intelectual no es solamente el que está ligado al trabajo de libros y lecturas, sí, es preciso, no obstante ello, definir los contornos de lo que le cabe al intelectual de este tipo, es decir, al intelectual que sí trabaja con su intelecto.

Entre este tipo de intelectuales, los últimos, encontramos al politólogo y analista argentino Atilio Boron. Con él tuvimos una entrevista a fines de enero pasado a propósito de los intelectuales en el marco de las diferentes solicitadas alternativas a Carta Abierta. Compartimos a continuación parte de esa entrevista.




04/02/2012

Entrevista a Margarita Alvarado

“NO NOS PODEMOS SEGUIR ENCASILLANDO EN NUESTROS QUEHACERES COMO ADENTRO DE LOS CAJONES DE UN ESCRITORIO”
 
Entrevista a Margarita Alvarado
Por Pablo Lo Presti y Julio Vezub


Margarita Alvarado es Investigadora Académica del Instituto de Estética de la Universidad Católica de Chile, y su nombre se encuentra fuertemente ligado al análisis de la imagen fotográfica del pasado chileno, y las formas en que estas fotografías han determinado una particular imagen de nuestros pueblos originarios.
Entre su trabajo más relevante se encuentran los libros “Mapuche. Fotografías Siglos XIX y XX. Construcción y Montaje de un imaginario”, y “Fueguinos. Fotografías Siglos XIX y XX. Imágenes e imaginarios del fin del mundo”, que ha publicado con el equipo multidisciplinario al cual dirige. En este rumbo, además, está preparando un nuevo trabajo sobre los pueblos andinos.
Se encuentra también preparando su tesis doctoral, en el marco de la cual estuvo presente en nuestra zona, bajo la co-tutoría del doctor Julio Vezub.
Con ella conversamos sobre estos y otros temas.

[Opcional: descargar la entrevista en PDF]

¿De qué manera te parece que los estudios de la estética, tanto histórica como contemporánea, pueden ayudar o suman a los estudios de la sociedad en general?
 
Ahí te tengo que contestar siguiendo a mi maestro Fidel Sepúlveda, que fue el gran formador nuestro en el Instituto de Estética, hace quince años atrás, en un momento en el que la estética que se estudiaba era la clásica, la que comúnmente se entiende en relación a la belleza y al arte occidental. Y Fidel, junto a otros profesores, rompiendo con esta visión comenzó a trabajar con toda una línea que tenía que ver con las expresiones populares, el folclore y lo que comúnmente se llama artesanía, y dentro de esta nueva visión, también, los pueblos originarios.
Creo yo que en el Instituto de Estética hemos logrado desarrollar una línea de producción y de trabajo que intenta justamente reflexionar sobre el fenómeno de la estética, asociado a cualquier manifestación de la vida, desde lo cotidiano hasta lo trascendente. Y en ese sentido, sacarlo un poco del molde de la estética solamente asociada a la belleza occidental. Todo tiene su estética, todo tiene su posibilidad de abordarse estéticamente. Entonces hemos elaborado algunas líneas de investigación que se relacionan con manifestaciones de los pueblos originarios, con la oralidad, con la música, con el teatro, con el cine, con la imagen en general, considerando sus aspectos en la posibilidad de abordar estéticamente cualquier problemática y desmenuzar e intentar conocer nuevas vías de significación, representaciones, las implicancias sociales de esas manifestaciones.
Creo que por ese lado la estética aporta muchísimo a crear una visión de lo social más general.

Uno que sigue este tipo de estudios, atento a lo que producen, desde este lado de la cordillera, ve que llevan adelante la edición de estudios de mucho espesor. ¿Cómo ven ustedes esto desde adentro, comparándose con otros puntos de América Latina?

Tal vez comparándonos con Argentina, que es un espacio que yo conozco bastante por vinculaciones con gente que trabaja el tema de la fotografía y el cine, creo que nosotros hemos logrado avanzar un poquito más en eso. Algo que también hemos logrado, en realidad, al interior de nuestro país. Porque esta idea de la interdisciplina y de combinar metodologías y aparatos teóricos de la antropología, la historia, de las ciencias sociales en general, en la indagación de un problema, es una relativa novedad. Cuando nosotros partimos en el año noventa y ocho, era una idea que nadie la tenía en práctica, y estos últimos años ha ido prendiendo cada vez más.
Y hoy día, en este período que me ha tocado estar aquí, me voy llevando una grata sorpresa porque veo que aquí también, si bien con algunas dificultades y algunos problemas que resolver, se está avanzando en el mismo camino. No nos podemos seguir encasillando en nuestros quehaceres como adentro de los cajones de un escritorio. Tenemos que ser capaces de estar en la superficie, conectando con otros profesionales de las ciencias sociales, y elaborar investigaciones y abordar problemáticas en conjunto, porque de esa manera yo creo que todos nos enriquecemos. Al fin y al cabo lo que queremos es conocernos como sociedad, conocernos como país, conocer nuestro pasado.

Tal vez los dos trabajos mejor logrados que han realizado al respecto son los de “Mapuches…” y “Fueguinos…”. ¿Cómo lograron llevar adelante esa articulación interdisciplinaria con tanta precisión?

En primer lugar tuvimos la fortuna de tener financiamiento del Estado, a través de los proyectos FONDECIP, que es el equivalente del CONICET de acá, con la diferencia que allá nosotros no somos investigadores de planta, sino que tenemos que concursar. Uno presenta proyectos que pueden durar uno, dos, tres o cuatro años, hasta que el proyecto termina. Y si usted quiere continuar en la línea de investigación tiene que volver a postularse.
En ese sentido nos resultó bastante difícil al comienzo, porque hicimos un par de intentos que no nos resultaron, hasta que finalmente logramos ganar el primer proyecto que fue el de “Mapuches…”, en esta línea interdisciplinaria, que fue como el nudo fundamental de lo que nosotros presentamos como problema de estudio. Cómo, desde distintas áreas de las ciencias sociales, podíamos abordar el problema de la representación en la fotografía, su producción, su circulación, sus significaciones, su técnica, etc., desde estas tres perspectivas de la historia, la antropología y la estética.
Y bueno, al principio también fue una aventura porque ninguno de nosotros había trabajado interdisciplinariamente, entonces nos costó un poquito al principio, pero finalmente yo creo que logramos un buen resultado.

¿Cómo conectás tu desarrollo en el campo de la iconología y la estética, en relación con tu recorrido y con tu trayectoria militante?

Yo creo que una postura política en la vida implica tener ciertos valores y tener ciertas metas. Y esas metas no están sólo en la vida militante, en aquello que uno desea para su país, desde el punto de vista político, de una reforma social, sobre todo en nuestros países en los que hemos pasado tantas vicisitudes en el plano de los Derechos Humanos, etc. Yo creo que una actitud militante significa que uno también, en su desarrollo profesional, debe ser consecuente con esa manera de pensar, porque en último término parte de lo que nosotros hacemos tiene como objetivo que se visibilice a los pueblos indígenas como una realidad viva, actual, ahora. Ellos no están muertos como muchos pretenden. Existen en Chile y existen en América Latina. Y muchas de las problemáticas que tienen hoy día pasan por esta invisivilización que se ha hecho de ellos. No sólo desde los discursos oficiales en cuanto a la historia; que no se cuenta la historia, que se habla de “la pacificación de la Araucanía” cuando nosotros sabemos que eso no fue “pacificación”; sino que tiene que ver también con la cultura, con los valores, con las creencias, con la manera de ver el mundo… pero tampoco cayendo en una onda new age, pensando que todo lo indígena es maravilloso, que es un equilibrio fantástico y que todo es perfecto, sino que son sociedades como cualquiera, que tienen conflictos y problemas, pero que también tienen muchos valores que son parte de nuestra historia y de nuestra identidad como americanos. Y digo americanos porque justamente, en nuestras investigaciones, una de las primeras cosas que hicimos fue la de sacar las fronteras republicanas.
Yo creo que en ese sentido, todos en el grupo de estudio compartimos esa inquietud, ese deseo de no sólo desarrollar un conocimiento científico.

¿Cómo se combina esta perspectiva ético-política que vos llevás adelante, con tu lugar como catedrática en la Pontificia Universidad Católica de Chile?

Bueno, yo creo que se combinan muy bien porque en el instituto donde yo trabajo hay una manera de pensar muy similar a la que yo planteo, y la mayoría de la gente que allí trabaja es gente con inquietudes, con preguntas frente a la problemática de lo que está pasando en nuestro país, no sólo ahora sino también lo que pasó años atrás. Y afortunadamente, considerando que es una universidad católica, tiene suficiente apertura como para aceptar diferentes perspectivas.

Y ya que estamos hablando de política. ¿Cuál es tu balance o tu visión de la actual crisis política en Chile en relación al sistema educativo?
 
 
Bueno, nosotros en la Universidad Católica hemos tenido, aunque minoritariamente, una expresión frente a esta crisis. Yo estoy totalmente de acuerdo con el movimiento estudiantil, y lo apoyo plenamente. Creo que el movimiento estudiantil no sólo plantea problemas que tienen que ver con el acceso a la educación y con el futuro que alguien puede tener como profesional, sino también plantea problemáticas que se relacionan con la pregunta de hacia dónde vamos y qué queremos como sociedad. 
Y en ello los estudiantes han sido muy valientes y muy precisos al cuestionar justamente este destino y plantear el tema de la educación dentro del cuestionamiento de nuestro derrotero como sociedad. Y hay que ver cómo hay que ir solucionando las principales contradicciones y coyunturas que nos están ahogando dentro de este sistema, y que tienen que ver con el derecho a educarse y a la salud, que son dos de los derechos más básicos que un ser humano debe tener cumplidos para que una sociedad funcione y vaya adelante.
En este sentido, la movilización estudiantil no sólo se remite a las reivindicaciones puntuales, sino que tiene estas otras ramificaciones y nosotros, académicos de nuestra universidad, consecuentes con nuestra manera de pensar, con nuestra manera de creer que el conocimiento debe llegar a la máxima cantidad de gente, y que esto va a permitir un desarrollo más equitativo e igualitario en nuestro país —no en el sentido de que todos tenemos que ser iguales, sino en el sentido de que todos tenemos que tener las mismas posibilidades—, algunos profesores de nuestra universidad hemos tratado de aportar en este aspecto organizándonos, participando, intercambiando opiniones, conversando con los estudiantes, sobre todo con aquellos que no piensan así, pero con los cuales uno puede dialogar, conversar, como tiene que ser en un recinto académico, sin miedo a las diferencias y a la diversidad, porque no todos podemos pensar igual.

Desde aquí pareciera que ésta que se da en la educación no es una crisis pasajera, sino más bien parece ser un punto de inflexión en el estado de cosas…

No, efectivamente, no es una crisis pasajera.
En un primer momento el gobierno actual jugó un poco a dejar fluir las cosas pensando que el movimiento se iba a desgastar como sucedió con el “movimiento pingüino” que estalló en los últimos años de la presidenta Bachelet…

El movimiento Pingüino fue el de los estudiantes de enseñanza media, ¿no? Por el uniforme los llamaron así…

Claro, por el uniforme lo llaman el “movimiento pingüino”, y fue el movimiento que explotó en los últimos años de la presidenta Bachelet… y yo creo que el gobierno actual jugó un poco a eso, pensando que en algún momento todo iba a diluirse, y se ha tenido que ir dando cuenta que no, que al contrario, que esto se ha ido cada vez revitalizando y creciendo.
Hay una última encuesta en la que el ochenta por ciento de la gente opinaba que es absolutamente necesario hacer una reforma en la educación. Y ahora los estudiantes lo que están tratando de plantear es qué tipo de reforma es la que hay que llevar adelante. Y ahí entonces está el punto de mayor enfrentamiento con el gobierno, porque ellos plantan la educación pública y gratuita como uno de los puntos fundamentales.
Nosotros en nuestro país teníamos una educación pública de excelencia, y eso en la época de la dictadura fue echado abajo, ya que se privatizó la educación.
Y ahora, por lo que se está luchando, es para que esto se revierta…

21/01/2012

Justicia para Los Pichalao

Caso Pichalao: la Justicia anulo el desalojo de una familia indigena

Por Equipo Nacional de Pastoral Aborigen 
Trelew, 18 de agosto de 2011

El desalojo de la familia mapuche Pichalao, ordenado a mediados de los noventa, fue anulado por una sentencia del Juzgado Civil de Puerto Madryn que se fue difundida hoy por el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA). El caso generó enorme malestar en las comunidades de la Meseta Centro Norte de Chubut, cuando a partir del año 1994, otra sentencia del mismo Juzgado ordenó el desalojo de los Pichalao, que son ocupantes ancestrales de las tierras en el Paraje Sacanana, cerca de Gan Gan, Chubut.

Según Angel Callupil, de ENDEPA, "La historia refleja un caso tipico del despojo con maniobras jurídicas que por suerte se han desarmado, pero cuantos otros paisanos siguen sufriendo estas injusticias en toda la Provincia". El origen del intento de despojo se remonta al año 1980, cuando un comerciante hizo firmar a Don Fortunato Pichalao, ya fallecido, una escritura pública que lo autorizaba a disponer de sus bienes. Con este instrumento del que los Pichalao nada sabían, el comerciante vendió el campo, aunque los Pichalao nunca se retiraron ni abandonaron el lugar. Luego el comprador inició el juicio de desalojo, en el que la familia mapuche no tuvo defensa alguna, y la sentencia quedó "firme", es decir que pasaron los plazos para cualquier recurso. Aquí apareció el asesoramiento de la Pastoral Aborigen, de la mano del Padre Lucio Sabatti y religiosas radicadas en Gan Gan y se inició un nuevo juicio para intentar anular el proceso de desalojo.

Así, luego de más de trece años de lucha, la familia Pichalao obtiene la justicia y aunque no la pudo ver Don Fortunato y Doña Irene Cual, si la podrán disfrutar sus descendientes.

La sentencia fue dictada por la Jueza Civil y Comercial de Puerto Madryn Dra. María Laura Eroles y entre sus fundamentos principales, se menciona la vinculación de los Pichalao con la tierra y su desconocimiento y desconfianza del sistema institucional, particularmente del Instituto de Tierras (IAC): "...resulta claro que, tanto Fortunato Pichalao como Erena Cual eran analfabetos. Ni siquiera sabían firmar, estampando su pulgar a modo de identificación. No habían concurrido a la escuela, desconocen la fecha de su nacimiento y han vivido desde niños en un paraje aislado de centros urbanos, lo que hace suponer también que desconocían o incomprendían el sistema burocrático occidental, percibiendo, tal como lo señalan los testigos, al Instituto Autárquico de esta provincia como un organismo peligroso, del que debían desconfiar, pues intentaba privarlo de sus tierras..."

Fuente: www.Indymedia

10/01/2012

Mariela Flores Torres en "Juguemos en el mundo"

Compartimos los tres momentos de la entrevista realizada a Mariela Flores Torres en el programa de Pedro Brieger "Juguemos en el mundo" emitido el jueves (29/12/11) en Capital Federal.

AUDIO 1 - Sobre Mercosur/Palestina/Israel.

AUDIO 2 - Sobre la investigación que lleva adelante


AUDIO 3 - Sobre la situación actual con Palestina.


La entrevista se realizó con motivo de dialogar/discutir un artículo de la autora acerca del Tratado de Libre Comercio entre Palestina y el MERCOSUR (22/12/11) Ver artículo

Mariela Flores Torres, docente de la UNPSJB Sede Trelew, es doctoranda de la Universidad de Quilmes (Argentina) por la disciplina de Historia y becaria del CONICET. Contacto: maflorestorres@yahoo.com.ar


Acerca del programa de radio


La idea de sostener un programa diario solo con política internacional es inédita para una emisora local de la Argentina. Experiencias similares solo se habían realizado para canales de alcance mundial, como ondas cortas o satelitales. Esta característica hace que el ciclo tenga una postura muy adecuada a la interpretación de los acontecimientos del mundo desde una mirada regional, quienes hablan de todo el planta son porteños y, fundamentalmente, latinoamericanos.
“Juguemos en el mundo”, puede escucharse de lunes a viernes de 12 a 13 horas por la frecuencia AM 750 de Buenos Aires, con la conducción de Pedro Brieger y Mercedes López San Miguel.
El programa informa y analiza acerca de los sucesos del día en política, economía y sociedad, dando siempre cuenta de dónde están ubicados los poderes del planeta. Es una constante la interpretación de cómo los medios de comunicación publican las noticias en relación a los intereses que representan, contrastando la realidad con los titulares. Mercedes López San Miguel todos los días realiza una crítica de un periódico latinoamericano diferente, revelando cómo el contenido informativo está organizado según una postura determinada.
Pedro Brieger es un especialista en política y sociología internacional de los más destacados del país, cualidad que puede apreciarse desde una primera escucha, en todos los casos, aporta una lectura del contexto socio histórico sobre el hecho narrado, remitiendo a acontecimientos del pasado fundamentales para la comprensión.
La información del mundo es matizada con música muy variada de todos los países. No solo se pasan discos, se hacen comentarios sobre los estilos, contenido de las letras o situación social en el contexto en el que se crearon las canciones.
Pedro Brieger, docente titular de cátedra en la carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires, además de llevar consigo una destacable postura académica, es un conductor muy canchero al aire que logra transmitir emotividad y mucha pasión por lo que hace."

06/01/2012

Nuevo número revista Corpus

Enviado por revista Corpus
 
Estimados colegas y amigos,

Tenemos el gusto de anunciarles la aparición del segundo número de CORPUS. Archivos virtuales de la alteridad americana.
 
Corpus es una publicación electrónica semestral que participa de los criterios del Sistema de Acceso Abierto y se encuentra alojada en el Portal de Publicaciones Científicas y Técnicas del CAICYT-CONICET. Se trata de una revista de antropología, historia y ciencias sociales cuyo objetivo es combinar la divulgación y el ensayo científico con la publicación comentada, contextualizada y discutida de documentos inéditos, poco visibles u olvidados de la historia y la etnografía del continente americano.

Concebimos a CORPUS como un archivo en línea, que recupere la práctica (con pocos antecedentes en las revistas científicas actuales) de la publicación extensa de fuentes y registros de campo, potenciándola con las posibilidades de almacenamiento de documentos de gran extensión y en diversos soportes que sólo permite el espacio virtual.

La filosofía de CORPUS es publicar, compartir y desclasificar los materiales o fuentes de información de base que utilizan los investigadores, ofreciendo un ámbito de discusión teórica, casuística y metodológica sobre la interpretación y uso de las fuentes primarias  o los “registros de primera mano”, así como de publicación de análisis críticos de documentos de diferente formato: facsímiles de manuscritos, transcripciones, fotografías, iconografías, cartografías, notas de campo, grabaciones y películas, artefactos arqueológicos y museográficos, viejos incunables y cualquier trazo social que pueda configurarse como archivo.

A las cuatro secciones iniciales: RegistrosDebates; CríticaNotas, entrevistas y reseñas,  hemos agregado en este número la sección Tesis, que inauguramos con el anhelado incunable de Martha Bechis: "Interethnic relations during the period of Nation-State formation in Chile and Argentina. From sovereign to ethnic".
Convocatoria abierta a contribuciones para el Vol 2, N°1 (enero-junio 2012): hasta el 30 de marzo de 2012
Instrucciones a los autores en: http://ppct.caicyt.gov.ar/index.php/corpus/about/submissions#authorGuidelines

Invitamos a los interesados a suscribirse como lectores en nuestro portal http://ppct.caicyt.gov.ar/index.php/corpus/user/register  para recibir notificaciones automáticas de cada nuevo número.

Director: Diego Escolar
Comité editor: Carlos Masotta, Sara Ortelli, Claudia Salomón Tarquini, Julio Vezub
Consultas y demás datos en corpusarchivos@gmail.com y http://ppct.caicyt.gov.ar/index.php/corpus/about

26/12/2011

ARTICULO DE PAZ ESCOBAR EN IMAGOFOBIA

La Patagonia y su pasado según Guerreros y cautivas y Flores amarillas en la ventana

por Paz Escobar*
escobar.pax@gmail.com


Introducción

La realidad material y las experiencias se traducen en discursos que forman parte del campo de batalla de las relaciones sociales y el cine forma parte de esos discursos, incluidas las disputas sobre el pasado. Los historiadores no podemos permitirnos desconocer lo ficcional, ya que lo imaginario colectivo es la vía indirecta de una verdad histórica en su carácter simbólico. Si por otra parte entendemos que los sujetos sociales y sus identidades están en permanente proceso de conformación, en el que la mediación representacional y simbólica juega un papel concreto, la utilización del cine como herramienta de investigación histórica se vuelve ineludible.

 En el presente artículo presentamos dos films, Guerreros y Cautivas (Cozarinsky, 1994) y Flores amarillas en la ventana (Ruiz, 1996), que ubican sus relatos en 1880 y 1921 respectivamente. Nos permiten reflexionar sobre dos momentos claves de la historia de la región: la finalización de la guerra por la conquista de Pampa y Patagonia –y consolidación del Estado-Nación- y la segunda huelga de obreros en Santa Cruz, brutamente reprimida.

Entendiendo que las películas forman parte de ideologías parciales de una época determinada, será necesario identificar las características de los personajes, las nociones espacio-temporales y los regímenes de representación; lo que nos permitirá visualizar los efectos de sentido portadores de valoraciones que adhieren o cuestionan el discurso hegemónico y la ideología.

Analizar las películas filmadas en Patagonia aporta a su conocimiento, construido a partir de las experiencias de los sujetos, sus identidades y prácticas, y su rediseño y actualización por las múltiples relaciones que entablan.

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* Paz Escobar es Historiadora, Profesora e Investigadora en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia, Trelew. Doctoranda en la Universidad Nacional de la Plata y Becaria del CONICET. Su últimas publicaciones fueron los artículos "Una de perdedores. Representaciones fílmicas de las identidades sociales en el film Little Miss Sunshine" y "Crónica de una isla imaginaria” (2011). Recientemente publicó un libro de su autoría "La Patagonia en imágenes (1936-1976)" (2011).