 |
| Frantz Fanon |
|
Hoy, hace cincuenta años que se iba Frantz Fanon. El pensador del Caribe que conmocionó a tres continentes con su poderosa retórica anticolonial, con su humanismo crítico y su militancia innegociable por la liberación. Se fue un revolucionario del cual es difícil dejar de hablar tanto más cuanto muchas de las historias que estamos viviendo parecen informadas por su imaginación política y cultural. Hoy pensamos en unidades políticas ampliadas a nivel continental, pensamos en superar las formas variadas del racismo, de la exclusión y la desigualdad, pensamos en la descolonización, en el mismo tono potente de Fanon, y cada una de esas dimensiones resuenan con inusitado vigor en nuestro tiempo latinoamericano y caribeño. Es un tiempo, tal vez, que sabe de las dificultades que enfrentamos pero que siente para sí cierta sensación, cierta certidumbre de que ahora sí, ahora no hay barrera imposible. Es menos ruidoso, es un tiempo más subrepticio que el tiempo fanoniano, asolado por la guerra de Argelia, por las dictaduras en América Latina y otros horrores, pero lleva su espíritu. Uno ve que se juntan personas en cada rincón del continente, en el Caribe, y todos hablan una lengua nueva, con viejas palabras, pero una lengua nueva, de liberación, de autonomía, con iconos renovados. Fanon es nosotros. Fanon es nosotros cuando asume tres, cuatro, hasta cinco tradiciones del pensamiento de occidente sólo porque tiene un problema para resolver, la liberación. Fanon es nosotros, porque cuando es marxista deja de serlo. Porque cuando es exitencialista, deja de serlo, porque cuando asoma al psicoanálisis lo deja atrás, porque cuando siente en su piel el racismo más insidioso, lo replica con la política. Es nosotros porque sabe, supo, que las urgencias políticas y morales definen el mundo. Ellas son la expresión de lo concreto de las luchas y las políticas. Hoy, leemos a Fanon en luchas distintas. sabemos de él en claves otras. Por ello nuestro deber es superar las cosas del propio Fanon, aunque sea difícil. Tal vez no lo hagamos. Tal vez sólo haya que pensar diariamente en lo que él decía: Chaque génération doit, dans une relative opacité, découvrir sa mission, l´accomplir ou la trahir" (Toda generación, dentro de una relativa opacidad debe descubrir su misión, cumplirla o traicionarla) F. Fanon, Les Damnés de la Terre (1961)
Alejandro De Oto
Investigador independiente
INCIHUSA- CCT MENDOZA- CONICET
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada